Cercanías
Tarrés, municipio de la provincia de Lleida, tiene solamente un centenar de habitantes. El paisaje de su término municipal está dominado por bosques de pinos, extensas viñas, además de almendros, olivos y cultivos típicos del clima mediterráneo.

Tarrés nació en el siglo XII y combina sus bonitos parajes con una larga tradición histórica. La sencilla y elegante fachada neoclásica de la Iglesia Parroquial de la Asunción de María (s. XVIII), contrasta con el interior y el campanario, de estilo barroco.
Justo al lado de la Iglesia, encontramos Cal Magre, con una preciosa fachada del año 1809. Otra casa que destaca es la de Comú (s. XVII). La Ermita de “Santa Creu”, que a veces acoge ermitaños eventuales, está situada en las afueras del pueblo.
Se conservan también muchas canteras, ahora sin explotar, de donde salió parte de la piedra del Monasterio de Poblet.
El pueblo entero es un estratégico mirador; situado a una altura, que le permite una buena situación de dominio sobre el paisaje que lo rodea. Al estar tan bien comunicado, Tarrés es un lugar habitual de veraneo y un sitio ideal, entre otras opciones, para la práctica del mountain-bike en el circuito compartido con Fulleda.
El municipio forma parte de la zona de producción de un producto que sobresale por su calidad: el vino. Vino que los huéspedes de la casa Pati de Tarrés podrán degustar junto con la gastronomía típica de la zona, con el aceite como principal protagonista.